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21 de enero de 2014

{y por fin, nuestro nuevo HOGAR}

Ha costado sufrimientos y fracasos, pero también ha supuesto muchos aprendizajes y sobre todo, ha significado  cumplir nuestro SUEÑO :)
Ya estamos instalados en nuestro nuevo hogar. Vinimos a principios del frío invierno, en Diciembre, y poco a poco fuimos haciendo de la casa, el hogar:

Una de las primeras cosas que tenías ganas de poner es una mesita de estación, que vaya cambiando con el paisaje y los acontecimientos exteriores...Y como fue justo la Navidad, pues: el Belén

En mi casa nueva no quería esa caja tonta llamada tv, pero bueno  tengo que respetar que tengo un compañerito de vida apasionado por los deportes y las películas...así que  la solución fue poner una telita encima y taparla y la verdad es que relaja mucho, lo remiendo. Ahora te sientas cansado en el sofá y automáticamente no enciendes la tv: antes se te ocurren muchas otras cosas como leer un libro, revista, escuchar algo de música, contemplar el paisaje, hablar...

Esto es parte de la salita donde hemos puesto el ordenador y mi taller de manualidades :) También una estantería reciclada  con los libros(hemos reciclado muchísimos muebles!) y un sofá cama para las visitas :)



La cocina se comunica por esta gran ventana con el salón, es algo que me encanta, cocinar y ver que pasa al otro lado de la casa :)


Esta es ahora la mesa de estación; de invierno. Me falta hacer unos gnomitos blanco y el hada de invierno....



Mi regalo de los Reyes Magos, una mecedora de madera, para mecerme con Mayo :)


 Todas estas silla y la mesa son recicladas, es decir, encontradas aquí y allá (generalmente en la basura) y tratadas...

Y aquí la cunita de Mayo, una reliquia porque era de mi padre y de todos sus hermanos. Y la estufa, que nos calienta toda la casa con esas cagarrutillas que veis encima de la cesta: pellets, un gran invento, económico y ecológico.






La cocina....

Y un detalle de mi dormitorio, que ya estaba en nuestro anterior hogar :)

Pues esto esto es todo, la razón por la que no quiero salir al mundo desde hace un mes ;) (sólo a pasear por el campito que tenemos justo al lado)

"Tener a donde ir, es un hogar. Tener a quién amar, es una familia. Tener ambas  cosas, es una bendición"


4 de agosto de 2013

{juguetes artesanos en el mercadillo medieval de Ayllón}

El pasado fin de semana estuvimos en el mercadillo medieval de Ayllón. Junto con mi compañera Bea Lucero, nos convertimos en artesanas medievales y allí que desplegamos todas nuestras creaciones:




3 de abril de 2013

{de paseo al río}

Estas vacaciones de Semana Santa ha llovido tanto, tanto tanto, tanto, tanto, que el río del pueblo, que casi siempre está seco, ¡se ha desbordado!. Fue todo un acontecimiento, y allá que nos fuimos de paseo a verlo.



   



Estaba todo precioso, la llegada de la primavera nos mostraba su verde más nítido.
Aunque un poco embarrado...¡ llevábamos un kilo de  plataforma en la suela! :)



Pero perfecto para coger palos, piedras, flores, escalar árboles...







Y para hacer fotos, ¡ por supuesto! ;)


 Un paseo estupendo en el día de mi cumpleaños :)
Y a la vuelta, nos encontramos este cachorrito que iba de paseo y que tenía muchas ganas de jugar...









1 de abril de 2013

{vacaciones de Pascua}


Como a los niños, me encanta vivir plenamente cada estación  y disfrutar de las tradiciones, ritos y costumbres de cada época del año. Pero hasta ahora, ni la semana Santa ni la Pascua tenían sentido para mí, más allá de que son días de vacaciones. Las procesiones típicas de los pueblos y ciudades siempre me han parecido tan tristes y dolorosas...
Pero gracias a la formación Waldorf, he conocido otra forma de vivir la Pascua con los niños. Así que me puse manos a la obra para celebrarla con mis sobrinas en el pueblo. Busqué como una loca huevos blancos (no es fácil encontrarlos hoy en día, menudo mundo el de las gallinas y su curiosidades...) y nos preparamos para soplarlos: todo un trabajo de la paciencia y la perseverancia :)


Al día siguiente los teñimos con trocitos de papel pinocho y agua.




Y cuando se secaron...¡mirad el resultado!


También me llevé a la liebre de Pascua, por supuesto, a la que pusimos con nuestros huevitos de colores. Como no dejó de llover, hicimos el juego de buscar los huevos de chocolate dentro de casa, así que seguramente nos sigamos encontrando huevecitos de chocolate cuando volvamos...


¿Conocéis la historia de la liebre de pascua?

Había una vez una familia de liebres de Pascua, el padre, la madre y los siete hijos. El padre y la madre liebre no sabían quién de sus hijos iba a ser ese año la liebre de Pascua. Entonces la madre liebre de Pascua cogió una cesta con siete huevos, y el padre liebre de Pascua llamó a sus siete hijos y dijo al mayor:

El mayor cogió el huevo dorado y se fue con él a través del bosque, cruzó el riachuelo, atravesó la pradera y llegó al jardín de la casa de los niños. Entonces quiso saltar por encima de la verja, dio un salto demasiado grande y el huevo se cayó y se rompió. Ésta no era la verdadera liebre de Pascua. 


Le llegó el turno al segundo. Éste cogió el huevo plateado, corrió con él a través del bosque, cruzó el riachuelo y llegó a la pradera.

Entonces le llamó la urraca: -Dame tu huevo, dame tu huevo y te regalaré una moneda. 
Y sin que la liebre se diera cuenta, ya se había llevado la urraca el huevo a su nido. Ésta tampoco era la verdadera liebre de Pascua. 
Le tocó el turno al tercero. Éste escogió el huevo de chocolate, corrió con él a través del bosque, cruzó el riachuelo, llegó a la pradera y justo entonces, llegó saltando de un pino alto una ardilla, puso grandes ojos y preguntó:
-¿Está rico? 
-No lo sé, lo quiero llevar a los niños. 
-¿Me dejas probar un poco? 
La ardilla chupó un poco y, como le gustó tanto, siguió lamiendo, y la liebre lamió con ella hasta que todo el huevo había desaparecido. Cuando la tercera liebre llegó a casa, la madre liebre de Pascua le tiró de los pelos de su morrito que aún estaban llenos de chocolate y dijo: 
-Tú tampoco eres la verdadera liebre de Pascua.

Ahora le llegó el turno al cuarto. El cuarto cogió el huevo con muchas manchitas. Con este huevo corrió a través del bosque. Cuando estaba cruzando el riachuelo se paró en medio y se vio en el riachuelo como en un espejo. Cuando se estaba mirando, ¡plaf!, se cayó el huevo al agua. Ésta tampoco era la liebre de Pascua.

Le llegó el turno al quinto. El quinto cogió el huevo amarillo. Con él corrió a través del bosque y antes de llegar al riachuelo se encontró con el zorro.
-Oye, vente conmigo a mi madriguera y enseña a mis hijos el huevo bonito. 
Los zorritos empezaron a jugar con el huevo, se cayó encima de una piedra y se rompió. Rápidamente corrió la liebre a casa con las orejas gachas. Ella tampoco era la verdadera liebre de Pascua.
Le llegó el turno al sexto. El sexto escogió el huevo rojo y con él corrió a través del bosque. Entonces se encontró en el camino con otra liebre. Puso su huevo en el camino y empezó a pelearse con la otra. Por fin, la otra liebre huyó y cuando la sexta liebre buscó su huevo, lo encontró hecho migas. Ésta tampoco era la verdadera liebre de Pascua.
Le tocó ya el turno a la séptima, la liebre más joven y pequeña. Ella cogió el huevo azul. Con el huevo azul atravesó el bosque. En el camino se encontró con otra liebre. La dejó pasar y siguió adelante. Entonces vino el zorro. La liebre dio un rodeo y llegó al riachuelo. Con unos saltos ligeros cruzó por encima de un tronco. Vino la ardilla pero la liebrecita siguió adelante y llegó a la pradera. Cuando la urraca gritó, simplemente le contestó: 
-¡Tengo que seguir!, ¡Tengo que seguir!
Por fin, llegó al jardín de la casa. La puerta estaba cerrada. Ella dió un salto, ni demasiado grande, ni demasiado pequeño, y puso el huevo en el nido que le habían construido los niños. Ésta era la verdadera liebre de Pascua.




1 de noviembre de 2012

{un paseo otoñal}

Esta mañana mi madre nos propuso un paseo otoñal. La excusa era buscar setas, pero descubrimos muchas cosas más...


Para ello llevamos una cesta. Elena (5 años) nos explicó bien el por qué de llevar una cesta y no una bolsa; las esporas, que son las semillas en forma de polvito, tienen que caer al suelo por los agujeritos de la cesta para que al año que viene tengamos otra vez setas en el campo.


Si, la cesta era enorme, y por supuesto que no la llenamos hasta arriba de setas (al final creo que encontramos unas 8 en total) pero también encontramos piñas, palos, pedos de lobo (mucho más divertido que las setas de comer, porque los pisas y sale un polvillo verde!)...




La abuela feliz de la vida...pues e iba a cenar un revuelto de setillas!






Todavía con la resaca de la fiesta de "Halloween" (que a mí me da bastante grimilla, pero a ellas todo lo que sea pintarse y disfrazarse...) allá que salimos al campo. 

¡Y alguna seta encontramos!

Y claro, la tía (osea, yo) aprovecha para hacer unas fotillos a estas lindas sobrinillas que cada día crecen y se hacen tan mayores...(y cada vez es más difícil que miren a la cámara de forma natural...pero yo insisto! Hoy le he dicho que luego de mayores les gustará ver fotos de cuando eran pequeñas, pero ella dice que ahora de pequeña quiere ver fotos de cuando era mayor...¿?)






Y a esta bruja pirosa (que no piruja) se le da tan bien dramatizar...



 Y posar...es una artista!




30 de septiembre de 2012

{vida rural II}

Hemos estado el fin de semana en el pueblo. Reunión de la familia a lo grande para seguir celebrando y recordando el cumpleaños del abuelo, aunque ya no esté.
Y aunque cada vez seamos menos, eso lo de menos :)
Porque ir al pueblo siempre es una excusa para juntarse, para salir a pasear....
PARA SALTAR CHARCOS!


JUGAR EN EL TRACTOR...





Y EN DEFINITIVA TOMAR AIRE PURO CONTEMPLANDO TAN BELLOS ATARDECERES SOBRE LOS GIRASOLES...