
Sueño con irme a vivir algún día al campo, a una casita humilde con una pequeña huerta. Me encanta imaginarla: grandes ventanales, paredes blancas, una mesa turquesa, una silla de cada color...¡y con mucha luz!
Pero no me vale con soñar y mientras tanto trato de que mi hogar sea lo más acogedor de mundo :)

Me encanta aquel proverbio alemán que dice..."Mi casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá mi casa"..

..."Y es que la casa es el gran referente, el lugar al que volver, un sitio donde se genera un espacio y un ambiente propio. Lanzadera de proyectos, y caja fuerte donde almacenamos experiencias.

El sitio donde vivimos se convierte en nuestra casa sólo cuando lo domesticamos, lo hacemos nuestro, cuando le infundimos un alma. El lugar donde moramos llega a ser algo verdaderamente acogedor y hasta entrañable únicamente cuando se llena de emociones y vivencias.

Una casa sólo se convierte en hogar cuando hemos vivido mucho tiempo en ella, cuando en cada uno de sus rincones hemos ido dejando racimos de nuestros recuerdos y vivencias, manojos de nuestras alegrías y tristezas…en suma, jirones palpitantes de nuestra propia existencia.

Aunque para el hombre como para el pájaro existen muchos nidos donde posarse, sólo existe uno donde refugiarse de las asperezas y miserias de la vida: su casa.
No cabe duda que para conocer a una persona no hay nada como conocer su hogar, el lugar donde habitamos y soñamos, sufrimos y gozamos; el sitio en donde uno siempre es esperado..."